“¡Claudia acuérdate de que hoy se cambia la hora! ” me suele decir mi madre. Es en ese momento cuando me doy cuenta de que el invierno está al caer y que los meses han pasado volando, de nuevo.

El día acaba temprano, a las seis ya es de noche y así seguirá siendo hasta quién sabe cuándo. Y aunque el invierno también tiene su gracia y es bonito, todavía no ha llegado oficialmente a nuestras vidas. Pero en estas últimas semanas ya lo vamos notando en el tiempo. Por eso, el otro día decidí hacer mi cambio de armario, algunas compras prenavideñas y sacar mi cámara a paseo. Y éste es el resultado.